Cada gerente armaba sus turnos sin información.
Sede Café es una de las cadenas de café que más rápido crecen en México. Pero tenía un problema que crecía con cada nueva sede: cada semana, cada gerente decidía cuántos baristas poner en cada turno por intuición, sin datos sobre la demanda real de su sede.
En julio de 2026 el desbalance era evidente. En la mitad de las sedes sobraba gente y se pagaban horas que la demanda no pedía. En la otra mitad faltaba personal justo en las horas pico, lo que ponía en riesgo las ventas y el servicio.
- Sedes con gente de más
- Sedes con gente de menos
- Sedes del piloto
Cada sede recibe la plantilla que su demanda pide.
Para resolver este problema construimos un modelo que pronostica cuántas tazas venderá cada sede hora por hora y lo cruza con la productividad de su equipo. Con eso y las reglas operativas de Sede Café, un programa de optimización calcula la plantilla de menor costo que cubre la demanda: cuántas personas, con qué rol y a qué hora entran.
Donde sobraba gente, pide menos; donde faltaba, pide más. Y la plantilla se recalcula cada semana.
Menos costo, mismas ventas, mejores reseñas.
Para medir el impacto comparamos sedes con características muy similares: en unas aplicamos la plantilla del modelo y las otras siguieron operando como siempre. Frente a sus gemelas, las sedes piloto lograron:
- −37 % de costo operativo
- +2.3 pts en reseñas de 5 estrellas
- Ventas estables, sin cambios significativos
Es decir: gastan menos en personal, venden lo mismo y sus clientes las califican mejor.
